Hace poco me encontré con una nota de una revista no muy conocida que habla sobre un estudio realizado en la escuela de Negocios de la Universidad de Harvard que hablaba que las personas que eran creativas tenian la probabilidad de ser tramposos en cualquier situación.
Para comprobar que la creatividad influye en el engaño se llevaron a cabo 5 experimentos en donde la gente podría justificar sus malos actos bajo situaciones difíciles. En estos experimentos se les hicieron pruebas en donde se le dio dinero y les proporcionaron un trabajo en el que se les daba la posibilidad de hacer trampa y como resultado obtuvieron que entre mas creativos eran las personas que participaron en el experimento mas propensos eran a engañar.
Así como, también hallaron que no existía relación entre la inteligencia y la deshonestidad ya que la gente inteligente no es tan propensa a ser creativo ya que para resolver conflictos requiere de creatividad para salir del problema. Cuando se trata de engaño hacia la pareja también entra en el dilema de la creatividad y la inteligencia ya que se requiere de estrategia para no ser descubiertos, lo único que puede variar es la intensidad con la que se planea el engaño.
La ventaja de todo esto es que el engaño no significa que eres malo, ya que a mayoría de nosotros cuando contamos alguna experiencia usamos la mentira para justificarnos de los malos comportamientos y en si, no mentimos a los demás sino a nosotros mismos.
Un ejemplo seria cuando hacemos dieta y haces justificaciones creativas para poder comer un postre incluso cuando no lo necesitas.
¿Te consideras creativo? Entonces tienes mayor probabilidad de hacer trampa en alguna situación que se requiera inventar una que otra mentirilla piadosa.
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